lunes, 2 de marzo de 2009

Mi verdadero inicio de periplo.

Creo que la primavera es mi verdadero inicio del año. Ahí termina el frío, uno de los climas que menos disfruto, y comienza el calor que tanto me gusta. Es la época cuando mejor me funcionan las cosas y comienza el conocimiento de un nuevo ciclo.

Y es que de manera curiosa y casi infalible, la primavera me trae siempre nuevas experiencias, personas y situaciones que dan matiz y tono a mi año. No digo que sea la única estación que disfruto sino que es el inicio de mi racha.

Últimamente he escuchado de un variado pesimismo para las expectativas que cierta gente tiene para este año. Si la "crisis", si el dinero, si la inseguridad... verdad es que muchas personas no tienen una perspectiva prometedora pero creo también que problemas existirán aunque queramos evitarlos.

Fuera de que es un año electorero, que escucharemos la verborrea de candidatos a nuestra simpatía y de que habrá pronósticos económicos con un respectivo tenor a cada variación del peso con respecto al dólar, yo tengo un particular optimismo en todo lo que se podrá vivir este año.

Ya viene el sol, las chicas en ropa de poca tela, el sexo de noches de verano, los paseos a la naturaleza, la amistad de nuestros cercanos... todo lo bello en que nuestros meses se pueden volver.

Y claro, algunas ricas y sabrosas sorpresas. No podía ser de otra manera.

IMG: Quiero recostarme en el campo y mirar el cielo. No es que piense encontrar algo particular allí, sino sólo sentir su infinito.

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